Desde el grano verde a tu taza, esto sí que es hacer tu propio café

2 comentarios Jorge Díaz, 30 de mayo de 2013

Las grandes firmas de café adquieren el café verde en grano de diferentes orígenes, lo tuestan y mezclan fieles a su propia fórmula que guardan con tanto recelo como la de Coca-cola. Nosotros consumimos el café al final de todo el proceso y como mucho elegimos entre las diferentes mezclas en función de nuestros gustos y del precio de venta. Pero ¿tenemos otras opciones?

Hay una parte del proceso de elaboración del café en la que no podemos participar y que tiene que ver, por ejemplo, con la recolección o con el método de procesamiento, pero cada día más amantes del café deciden comprar el grano verde y preparar su propia fórmula del elixir negro.

Si eres osado y te gusta experimentar, he aquí algunos consejos para principiante, para que puedas obtener un resultado más o menos ‘bebible’ a partir de un puñado de granos verdes de café. Solo tienes que elegir bien el grano, tostarlo, molerlo, prepararlo y servirlo a tu gusto.

El grano, mejor verde

Cada día es más fácil acceder a este tipo de grano en cantidades pequeñas. Las ventajas de comprar el café verde en lugar de tostado tienen que ver principalmente con su conservación (hasta 2 años) y con la escasa alteración de sabor y aromas a través del tiempo, mientras que el café tostado se deteriora con rapidez.

Para adquirirlo puedes consultar en cualquier tienda de café de tu ciudad o comprarlo por internet en alguna web especializada de venta on line, aunque aquí no podrás examinar con anterioridad la uniformidad en el tamaño, forma y color del grano, que es algo que deberías valorar.

Cómo tostarlo

El tostado se puede realizar de varias formas pero en Infusionistas nos dan la clave para un tueste casero práctico y sencillo.

Cuando detener el proceso de tueste depende del tipo de grano y de tu paladar, pero supongo que lo divertido es ir probando hasta dar con el resultado óptimo.

La molienda

El grado de molienda también es decisivo en el resultado final. Un molido muy fino hace que la extracción sea muy lenta, mientras que un molido grueso extraerá el sabor y aroma de forma muy rápida.

Hay que tener también en cuenta el tipo de cafetera y la intensidad de sabor que queramos obtener, pero, en definitiva, siempre es recomendable moler en el momento de preparar la bebida porque así conservas mejor todas las propiedades que van directamente del ‘grano a la taza’.

Experimentando

La experiencia nos acabará dando las claves para un buena elección del grano, probaremos diferentes orígenes, los mezclaremos, cambiaremos las proporciones, los tuestes, los niveles de molienda y las cantidades de agua y saborearemos el café de mil y una formas.

Una tarea solo indicada para aquellos ‘alquimistas’ que deciden experimentar en busca del sabor y aroma supremo con el único fin de disfrutar y vivir el café de forma más intensa.

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